San Isidoro de León conocida también como la Real Colegiata Basílica de San Isidoro, es un templo cristiano que tiene uno de los conjuntos arquitectónicos de estilo románico más destacados de España, por su historia, arquitectura, escultura, y por los objetos suntuarios románicos que se han podido conservar. Tiene un Panteón real, que se encuentra a los pies de la iglesia.
El origen data de los tiempos del rey Alfonso V el Noble que tras el paso de Almanzor hizo levantar de nuevo la iglesia con pobres materiales y la dotó de dos cementerios, uno en la cabecera y otro en los pies (in occidentali parte), como un atrio sin cubrir, dedicándolo a enterramiento regio; allí depositó los cuerpos de sus padres Bermudo II y Elvira. Fernando I y Sancha reconstruyeron también este panteón, siendo ellos mismos enterrados en él. Así consta en la lápida de consagración y así lo atestigua el cronista de la época conocido con el nombre de Silense que fue además clérigo de San Isidoro. La historiografía moderna atribuye el resultado final (que se contempla en el presente) a la infanta Urraca la Zamorana, hija de Fernando I y Sancha.
Antiguamente era un monasterio que se asentaba en un templo romano, estaba dedicado a San Pelayo, al enterrarse a San Isidoro, el que era el obispo de Sevilla se le cambio el nombre al templo. Tiene una planta de cruz latina y varias puertas de las que destacaría las dos de la fachada sur, llamadas Puerta del Cordero y Puerta del Perdón, más la Puerta Norte o Capitular, son dos ejemplos del románico pleno, lo más antiguo que se construyó en el reino de León.
Gracias a una de las reconstrucciones se puede ver una planta en el ábside central (que es del siglo XVI, hispano-flamenco y sustituyó al románico), se puede ver una marca trazada en el suelo de la capilla mayor.
Sólo se pueden ver desde fuera la fachada meridional y el ábside meridional. El edificio de San Isidoro se encuentra rodeado por varias construcciones, una de ellas cubren parte del edificio, como la poniente que está oculta por la muralla (a excepción de la torre). Desde fuera se puede n ver las tres alturas de las naves. La cornisa de la nave central es ajedrezada y se apoya en modillones de influencia mozárabe.
Una vez que estas en el interior puedes disfrutar de una gran luminosidad, esto es debido a la gran cantidad que tiene de ventanales tanto en la nave central y del crucero sur. El coro alto a los pies es de la primera mitad del siglo XV, de tiempos del abad Simón Álvarez, cuyo escudo de armas está en una de las claves.
Dirección: Plaza San Isidoro, 4 – 24003 León
Teléfono: 987 876 161
Fuente: wikipedia
Foto: Isabel Vega



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