Es una de las catedrales de mejor muestra del gótico francés en España, se la conoce como La Pulchra Leonina, su construcción es de la segunda mitad del siglo XIII. La planta de la catedral muestra tres naves configuradas con tramos barlongos y transepto desarrollado más cabecera rodeada de girola simple, configurada con tramos trapezoidales y con capillas radiales.
El monarca Ordoño II transformó en palacio real las antiguas termas romanas que había en el solar originario. En el año 916, tras vencer a los árabes en la batalla de batalla de San Esteban de Gormaz y como señal de agradecimiento a Dios por la victoria, cedió su palacio a la Iglesia para erigir una basílica.
La catredal se encuentra dividida en tres naves, de la entrada al transepto, y cinco naves del transepto al altar mayor. Para los que han visitdo la catedral de Reims, se ve que es una réplica. Tiene dos torres góticas de 65 y 68 metros. Es una de las grandes obras de arte, todo esto es fruto de la compenetración entre el teólogo y el artista.
Lo que más resalta en la catedral y la hace diferente de cualquiera de otra ciudad son sus vidrieras, en las capillas se pueden ver escenas de la Virgen y Cristo y santos a los que corresponden las advocaciones. En cambio, las grandes vidrieras de la nave mayor representan figuras monumentales de profetas, cobijados bajo arquitecturas góticas, entre las que destacan las de un rey y un prelado (seguramente recolocadas en posición distinta a la original) que Gómez Moreno identifica con el rey Alfonso X y el obispo Martín Fernández, notario real y amigo personal del rey.
En las capillas de la catedral encontramos grandes tesoros artísticos y obras maestras de diferentes épocas y estilos entre las que podemos encontrar:
El coro.
El sepulcro de Ordoño II.
La capilla del Santo Cristo.
La capilla de la Virgen Blanca.
La capilla de la Virgen de la Esperanza.
La capilla del Nacimiento.
El sepulcro gótico de Martín el “Zamorano”.
La puerta del Cardo.
Trascoro de Alabastro.
El retablo de la Capilla Mayor.
El Antifonario Mozárabe del siglo X.
El Libro de las Estampas del siglo XII.
La leyenda del topo gigante; cuenta que un topo gigante durante las noches salia el cual con su hocico iba destruyendo todos los cimientos que colocaban los canteros el día anterior. Esto pasó durante semanas y hacia que los canteros no avanzaban en su trabajo.
Estaban ya cansados de trabajar y no dar por terminado su trabajo, asi que se decidieron a colocar una tramapa con un cepo gigante con el que dar caza al topo. Al día siguiente en la trampa se encontraron con un enorme topo, lo mataron y colgaron su piel en la puerta principal. Desde entonces, en la puerta de San Juan, cuelga un enorme pellejo oscuro, que dicen era el pellejo del topo “destructor”. Así queda reflejada la proeza de estos canteros.
Dirección: Plaza Regla 4. León, 24003
Teléfono: 987.87.57.70
Horario: L-S de 8.30 a 13.30 y de 16 a 19 h. D de 8.30 a 14.30 y de 17 a 19 h.
Foto: Isabel Vega



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