Galicia

O Bolo, Ourense

O Bolo es uno de los ayuntamientos con más riqueza monumental de la comarca de Valdeorras. La torre de su Castillo se levanta, majestuosa, en el lugar más elevado de la villa bolesa, y muestra a todos los visitantes el camino hacia el principal núcleo de población del municipio. Esta población tuvo título de condado –perteneció a los Condes de Lemos– y recibió privilegios por los servicios prestados a la Corona. Incluso fue una villa de realengo a partir del siglo XVI. Merece la pena, al tiempo que se visita el castillo, ver desde la torre el paisaje que lo rodea, con los viñedos dominando los cultivos. Y también conocer otros rincones de la villa: la iglesia, con detalles románicos, o sus casas señoriales.

En el municipio está uno de los templos marianos más importantes de toda Galicia, el Santuario de Las Ermitas, lugar de peregrinación. Su Semana Santa es de las más destacadas de toda la provincia, especialmente el Vía Crucis, que tiene lugar el Viernes Santo y reúne a cientos de fieles en este lugar. Además, en muchas poblaciones de O Bolo se encuentran cruceiros y pazos y, si se quiere belleza natural, sólo hay que visitar el Cañón del Bibei, declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y zona de especial protección de los valores naturales.

Castillo de O Bolo

El Castillo está situado en la localidad de O Bolo, y su torre es visible desde larga distancia. Se calcula que su construcción se inició en el siglo XII, pero sufrió importantes daños en las revueltas de los Irmandiños y se reconstruyó en el siglo XV. Durante siglos fue una edificación abandonada. Rehabilitada hace unos años, hoy en día pueden admirarse la Torre del Homenaje, de unos 20 metros de altura, restos de la muralla interior y exterior, el patio de armas y el aljibe. En estos momentos, el Castillo está abierto al público y alberga un museo interactivo que permite a los visitantes conocer de manera entretenida la historia de una fortaleza antigua. El museo o centro de interpretación se ubica en dos espacios colindantes: la torre y un edificio anexo construido en el siglo XVII, adosado a la edificación principal.
En la exposición abierta en el museo se recrean ambientes, objetos y oficios de la época.

Santuario de Las Ermitas

Es el santuario mariano más importante de toda la comarca. Antiguo seminario, es, además de centro de fe, un conjunto monumental y arquitectónico de gran relevancia. Fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2006. Se alza en medio de la roca natural, al fondo de la garganta que forma el río Bibei, en un emplazamiento a la vez privilegiado y raro en los santuarios: la mayoría coronan montañas, y éste debe ser visto desde lo alto, rodeado de las pequeñas casas que forman la localidad de Las Ermitas. La vida religiosa comenzó allí en el siglo VII, cuando siete ermitaños ocuparon otras tantas cuevas en el lugar. A finales del siglo XIII se construyó una capilla, y en 1624 el entonces obispo de Astorga, Alonso Mexía de Tovar, decidió la construcción del Santuario. A la iglesia, se añadieron después otros edificios para la Administración y el Seminario, así como una hospedería para los peregrinos.

El santuario es barroco en su mayor parte, y está considerado uno de los mejores ejemplos de este estilo en Galicia. El interior del templo es impresionante, con varios retablos, un altar mayor que destaca por su riqueza y un camarín de la Virgen que está abierto a los fieles y en el que se guarda la imagen medieval. La fachada, con una portada central y las torres, fue realizada en diferentes épocas, pero la base es obra del artista Juan Martínez Pita. Además de la iglesia, merece la pena detenerse en el atrio, en el que hay un hermoso cruceiro y donde comienza el Vía Crucis, que luego continúa montaña arriba hasta concluir sus estaciones en lo alto de la misma.

El Santuario de As Ermitas está abierto al público todos los días del año. Para visitas guiadas fuera del horario de culto, hay que ponerse en contacto con la informadora turística, en el teléfono 639 300 001.

Vía Crucis

El Vía Crucis forma parte del conjunto de Las Ermitas, pero sus peculiaridades aconsejan una visita detenida, tanto para los que se sientan atraídos por su religiosidad como por aquellos que sean simplemente amantes del arte y la tradición, ya que se trata de un con-junto único en España, y uno de los pocos de este tipo en el mundo. Las Estaciones del Vía Crucis comienzan en el atrio del Santuario, y luego se sitúan a lo largo de un camino que, en gran parte, discurre entre las casas de la población de Las Ermitas. Las estaciones van discurriendo por el pueblo, en un camino ascensional, en el cual se van rememorando los pasos dados por Cristo en la Vía Dolorosa.
La mayor parte de las estaciones son exentas, aunque modernamente algunas de ellas se hayan utilizado como base o cimiento de algunas casas y aparezcan formando conjunto con éstas. Se trata de un recorrido de aproximadamente un kilómetro, que lleva desde el fondo del valle hasta lo más alto de la montaña, en una empinada cuesta conocida como el camino del monte del desierto. Las estaciones fueron realizadas entre 1729 y 1757, y son todas ellas capillas de fábrica de granito y con forma abovedada. En su interior hay conjuntos escultóricos de tamaño natural –son en total 62 esculturas– realizados en su mayor parte en madera policromada. En cada una de las capillas se representa el momento de la Pasión al que corresponde la Estación. Se termina en la de la Resurrección. Junto con el Bom Jesús de Braga (Portugal) y el de S. Carlos Borromeo (Italia), este Vía Crucis es uno de los tres monumentos de este estilo conservados en Europa. En el recorrido también hay varias fuentes, entre las que merece especial mención una, conocida como “A Dormiñona”, cuyo origen se data en el siglo XVIII y que recibe este nombre por la posición, casi dormida, de la mujer con un cántaro que adorna esta fuente, junto a un escudo mariano.

Cruceiros

En todo el Ayuntamiento hay varios cruceiros –columnas rematadas por cruces, generalmente realizadas en piedra que se situaban en los encuentros de los caminos–, cuyo estado de conservación es excelente, pese a la antigüedad que se les supone. Como más relevante, hay que mencionar el de Chao do Castro, que está sobre una plataforma y tiene doble pedestal. En su anverso hay un “peto de ánimas”, con forma de hornacina, dentro de la que están las efigies de las figuras de tres ánimas en composición piramidal. Debajo hay una oquedad para depositar las limosnas. Precisamente ese peto de ánimas es la singularidad del cruceiro de esta población. Hay otros dos cruceiros interesantes en O Bolo: el de Las Ermitas, situado en el atrio del Santuario del mismo nombre, y que fue construido por la ofrenda de un devoto de la Virgen. Como elemento curioso, en el pedestal hay una calavera y dos tibias, que simbolizan la muerte y el pecado. El Cruceiro de O Bolo está situado en el cementerio de la localidad y no tiene decoración figurativa alguna.

Otro patrimonio religioso

La grandiosidad del Santuario de Las Ermitas empaña la belleza de otros templos situados en el municipio y que resultan muy destacables, como ejemplos de la arquitectura rural de la zona. Es el caso de la Capilla de la Virgen de Os Navallos. Situada en un cruce de caminos del mismo nombre, cerca de la localidad de Celavente, tiene origen románico, aunque ha perdido gran parte de su aspecto original debido a las sucesivas restauraciones a las que fue sometida la edificación.
Otro templo que se recomienda visitar es la Iglesia de San Martiño, situada en la aldea del mismo nombre y que cuenta con una fachada muy interesante que se une al campanario por medio de volutas. Tiene tres naves, una linterna poligonal y en el retablo mayor puede verse un gran lienzo de San Martiño fechado en torno a 1700, realizado por el artista Juan Martínez Pita, miembro de una familia que participó en la construcción del Santuario de Las Ermitas.

Pazos y casas de abolengo

En los diferentes pueblos del municipio pueden encontrarse pazos y casonas que evidencian el pasado señorial del ayuntamiento de O Bolo. Los escudos en las fachadas de antiguas edificaciones, muchas de ellas ya abandonadas, pueden dar fe de esa historia. Hay dos que pueden ser ilustrativas de la arquitectura civil de importancia en la zona. Por un lado, el Pazo de Valbuxán y, por otro, el de Prada, éste último situado en O Bolo, muy cerca del Castillo, y también conocido popularmente como “Casa Lamela”. Se trata de un caserón con balcón en la fachada y sendos escudos. Las antiguas dependencias agrícolas, situadas en la parte posterior, han sido transformadas en la actualidad en zonas de ocio o recreo.

Rutas turísticas

En O Bolo, las rutas, en ocasiones poco señalizadas, resultan fácilmente realizables con un poco de empeño, y son realmente recomendables para conocer lo más importante del municipio.

Ruta de las Ermitas
Se trata de un recorrido de unos 5 kilómetros y escasa duración, que sigue el trayecto de un sendero tradicional ahora en desuso, pero que se está intentando revitalizar para su uso turístico. Comienza en la Villa de O Bolo y llega hasta el Santuario, pasando por Santa Cruz. Se trata de un camino ya realizado en varias ocasiones en grupo, tras la convocatoria realizada por una asociación que pretende recuperarlo.

Ruta del Pan y el agua
Otra ruta que discurre por la localidad de Celavente y sus barrios, donde se ubican una buena cantidad de hornos tradicionales y de fuentes. La visita, de escasa duración, resulta muy interesante, y permite recorrer los seis hornos ya recuperados: los de Viduedo, Hortos, Fondo, Cima, Campo y Outeiro.

Ruta del Cañón del río Bibei
La belleza natural de este cañón hace necesaria una visita por parte de todos los enamorados de la naturaleza virgen que rodea este río, uno de los más importantes de la comarca. Los cultivos más relevantes en las márgenes del río son las vides, que se distribuyen en terrazas para un mejor aprovechamiento de las escarpadas montañas. El Cañón del río Bibei está declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), y Zona de especial protección de los Valores Naturales. Se trata de un río que también puede ser disfrutado en la playa fluvial habilitada para el recreo en la localidad de Las Ermitas o en el pueblo de Las Ermitas.

Ruta de Mondón
Desde Barxa se llega a un antiguo balneario llamado Santo Tomás de Beto en Mondón, en el que se podrá admirar u paisaje de incomparable belleza por un camino paralelo al río Xares.

Ruta del Canal Romano
Siguiendo un canal de agua construido por los romanos. Comienza en Portomourisco y pasando por Barxa llega al embalse de San Fiz.

Ferias y Fiestas

Las ferias se celebran todos los días 8 y 26 en O Bolo.

Fiesta de la Vitela
Se trata de una fiesta gastronómica de reciente creación, en la que se exalta la carne de ternera, de gran calidad en estas tierras. Consiste fundamentalmente en una comida, que se celebra cada Sábado Santo, durante la que se sirve carne, además de otras viandas para completar el menú. Es una celebración de gran afluencia popular.

Fiestas patronales
Corpus Christi. La localidad de Santa Cruz mantiene viva la tradición de elaborar alfombras florales en varias zonas de la localidad.
Celavente celebra la Fiesta de San Juan, el 24 de junio, con las tradicionales hogueras y otras actividades. La Asunción se celebra en O Bolo el 15 de agosto, y también en esta población y en Las Ermitas se honra, el 16 de agosto, a San Roque. El 8 de septiembre tienen lugar dos fiestas en el municipio: la de la Virgen de Os Navallos, en Celavente, y la de la Virgen de Las Ermitas, en esta población. En Chandoiro, cada 14 de septiembre, es la fiesta patronal en honor al Santo Cristo, y Las Ermitas y Aceveda celebran la Octava del Rosario, entre el primer y el segundo domingo de octubre.

Semana Santa
El Santuario de Las Ermitas es el centro de la actividad de Semana Santa en el ayuntamiento de O Bolo. Es una de las Semanas Santas más originales de Galicia, tanto por el amplio y atractivo programa que se ofrece, como por la belleza de los enclaves en los que se celebran los actos. Quizá lo más recomendable es la celebración del Vía Crucis, el Viernes Santo por la mañana. Parte del atrio del santuario, y sigue luego montaña arriba –sube de la cota 550 a la 625 en un kilómetro–, hasta la Estación de la Resurrección. Los fieles realizan el camino a pie, muchos de ellos descalzos, y con paradas en cada una de las estaciones. Además, se llevan varios pasos procesionales. También el Viernes Santo, pero por la tarde, tiene lugar el Sermón de las Siete Palabras y el Desenclavo del Cristo, seguido de la procesión del mismo nombre. El Domingo se celebra la procesión del día de Resurrección con el encuentro, en el atrio del Santuario, de la Virgen y el Cristo resucitado.

Fuente: Información Turística O Barco

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Comentarios

Un comentario para “O Bolo, Ourense”

  1. [...] Esta villa es muy antigua. En Tiempos de dominación romana era Volóbriga. Tuvo título de condado, y en el siglo XV pertenecía al conde de Lemos. Su fortaleza, asentada en un montículo, construida en el siglo XV, estuvo en pie hasta el XVIII. Una muralla circular con torreones redondos, merlones y aspilleras rodeaba la torre del homenaje, único elemento que se conserva. Es de planta cuadrangular, construida con grandes bloques de granito que conservan un buen número de signos lapidarios. Sus sótanos sirvieron durante muchos años de cárcel. Pero, sin duda, el monumento más emblemático de O Bolo es el santuario de As Ermidas ubicado en un profundo valle rodeado de rocas. Más información [...]

    Por Tierra de O Bolo y Valdeorras, Ourense | Dime dónde ir | 7 Septiembre 2011, 3:08  Vota: Add rating 0  Subtract rating 0  

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