Galicia

Villamartín de Valdeorras, Ourense

En Vilamartín el Sil se ensancha gracias al embalse de Valencia, y forma un paisaje típico de ribera que ha sido aprovechado para la creación de una zona de esparcimiento natural conocida como O Bañadoiro, en la que también se han ubicado las instalaciones deportivas municipales. Vilamartín es uno de los ayuntamientos de Galicia con mayor densidad de grandes casas o pazos, que se encuentran en la mayor parte de los núcleos de población, en mejor o peor estado de conservación. También tiene algunas de las mayores masas forestales de la comarca de Valdeorras, algunas cumbres a alturas que superan los 1.500 metros de altitud, y que contrastan vivamente con las zonas de bordean el Sil. En Vilamartín se han encontrado restos arqueológicos de relevancia, como los petroglifos de Valdegodos, y también evidencias de la actividad que los romanos realizaron en la zona.

Los pazos de Vilamartín

El municipio tiene multitud de pazos, la mayoría de ellos con una arquitectura típica de la zona, en la que resaltaba de forma especial la piedra roja de las canteras existentes en la zona. La visita a los pazos puede ser una interesante ruta, ya que este municipio es el que cuenta con un mayor número de casas blasonadas de toda la comarca.

Pazo de San Miguel de Outeiro
Se trata de una casa bastante bien conservada, que ha sido objeto de muchas modificaciones a lo largo de su vida. Conocido popularmente como “Pazo Mínguez”, por el nombre de sus primeros propietarios, en su aspecto exterior destacan especialmente las galerías que adornan el primer piso y el cuidado jardín que lo rodea.

Casa de Don Demetrio
Se trata de una gran casa situada en medio de una finca que cuenta con abundancia de árboles frutales. Su planta hace forma de U, con un patio interior rectangular. Fue construido en mampostería, con algunos elementos de piedra roja, como los dinteles de las ventanas y las jambas de puertas. La casa está ador nada con dos escudos de armas y tiene, además, una inscripción en la fachada, que habla de la fecha en la que fue realizada: en 1694, “reinando Carlos II y señor de esta casa Don José Prada”.

Pazo de Arnado
Se trata del pazo más moderno del municipio. Fue construido a principios del siglo XIX por Pedro Sanjurjo y, aunque nunca ha llegado a terminarse, su llamativa arquitectura es ya una excusa para acercarse a este pintoresco pueblo de Vilamartín. Más que una típica casa grande, parece un castillo, construido en piedra y pizarra de la zona, con dos torreones laterales, y un cuerpo central entre ambos. En la parte baja de la torre más grande se abre un túnel, para paso de los habitantes de la población.

Pazo de San Julián en Portela
En esta población se encuentra un gran edificio de planta rectangular, con una torre en uno de los laterales. Construido en piedra, tiene también elementos de piedra roja. Dispone de un patio central y una gran galería totalmente acristalada. Esta casa tiene capilla propia en la planta principal del edificio. Los tres escudos de armas que hay en esta casa tienen los apellidos de sus sucesivos propietarios: Losada, Prada y Feijóo.

Casa Camba
También situada en Portela, sus muros son de sillería, y el edificio está rodeado de una gran valla. Realizada en piedra de sillería labrada, cuenta con dos plantas, y en el edificio destaca especialmente su llamativo color –de un tono rojizo–, y los blasones que adornan la fachada, además de los grandes balcones de hierro a los que se abren las altas ventanas de la casa.

Casa de Jaime Prada
El edificio es el antiguo Ayuntamiento de Vilamartín, que está edificado con piedra roja de la zona.

Casa de Pilar Macías (Casa de la Señorita)
Es otra casa singular ubicada en Portela. Tiene una planta rectangular, y un patio interior. Sus muros están realizados en mampostería de piedra y pizarra, y en sus fachadas hay varios blasones, que cuentan la historia del edificio, tanto en la casa principal como en otros edificios auxiliares que forman parte del conjunto.

Casa Grande de Portela
Y siguiendo en Portela, puede verse la Casa Grande o Indiana. En ella destacan, además de que se trata de un gran edificio ahora encalado en blanco, la piedra roja utilizada para dinteles y arcos, y los balcones de madera que están cubiertos y que adornan la fachada principal.

Casa Gurriarán de Córgomo
Este edificio es un caserón antiguo, que debe su nombre al poeta Florencio Delgado Gurriarán, natural de la localidad. Realizado en piedra de la zona, en su fachada principal destaca el arco de piedra roja por el que se accede al interior, y el blasón situado justo encima.

Pazo de los Caballeros
En uno de los puntos más altos de la localidad de Vilamartín, visible en todo el entorno, se encuentra el Pazo de los Caballeros. También conocido como Pazo Ruchel, es un gran edificio de nueva construcción, rodeado de una densa arboleda, y situado sobre una loma que está escalonada en terrazas. Tiene una espectacular torre. La parte más baja de la finca se ha plantado de viñedos que nutren la bodega situada en el propio pazo.

Convento de Correxais

En Correxais, una pequeña población de este ayuntamiento, se encuentra uno de los ejemplos de arquitectura religiosa más importantes de la comarca. El conjunto aquí situado se compone de la iglesia de San Pedro y del Convento de los Trinitarios Descalzos. La iglesia es mucho más antigua que el convento. Realizada en piedra de la zona, tiene una planta rectangular con una zona más elevada. La torre resulta especialmente curiosa: cuadrangular, tiene ocho arcos y un remate en forma piramidal. Uno de los atractivos de esta iglesia es el retablo mayor, con un conjunto de pinturas que representa la Navidad, a cuatro santos y las cuatro virtudes. El Convento de los Trinitarios Descalzos se instaló en la población en 1727, después de que, durante casi 20 años, se estudiaran diferentes ubicaciones para la instalación de un convento en la comarca de Valdeorras. Se trata de una maravilla de la arquitectura religiosa que precisaría de una restauración.

Otro patrimonio religioso

En los pueblos de Vilamartín puede verse un amplio catálogo de iglesias, algunas de ellas especialmente curiosas por sus peculiaridades arquitectónicas. Entre ellas, la de Córgomo, de estilo neoclásico, pero con sucesivas reformas que prácticamente han ocultado sus características iniciales. Destaca, sobre todo, el contraste entre su alta torre y la modestia de la nave, con una nave rectangular y el presbiterio más elevado que el resto del edificio. También merece la pena visitar la iglesia de Portela, que ya existía en el siglo XI y que conserva parte de su estructura de entonces. Aunque con partes claramente románicas, fue modificada posteriormente. La torre es especialmente curiosa, por su altitud y por sus cuatro ventanas. La iglesia de Valencia del Sil ofrece, como curiosidad, el uso de piedra roja de la zona en toda la fachada, rematada por una espadaña con dos arcos para las campanas y un balcón de hierro. En el edificio hay una mezcla de estilos que permiten suponer varias modificaciones. También podemos encontrar algunas iglesias con sus retablos restaurados, como la de Cernego, Correxais y San Miguel de Outeiro. Las iglesias de Arnado, Cernego y San Vicente también tienen espadañas. Por último, la iglesia de Vilamartín destaca por su monumentalidad, aunque se trata de un templo construido en el siglo XX.

Herrería de San Vicente de Leira

Esta herrería es una de las pocas que todavía pueden verse en la comarca. Situada muy cerca del yacimiento de hierro de Formigueiros, para su ubicación se buscó un lugar estratégico, en el que no faltara el agua ni la madera y el carbón para alimentar los hornos. Situada en el llamado Camino Real (ahora sustituido por la carretera a Robledo), está al lado del río Leira, y muy cerca de los hermosos bosques de esta zona. Las instalaciones se crearon a principios del siglo XVIII, bajo propiedad del Monasterio de Samos, y a mediados del siglo XIX fueron vendidas.

Área Recreativa de O Bañadoiro

Como en otras muchas poblaciones situadas a orillas del Sil, en Vilamartín se ha aprovechado el entorno para la creación de un área recreativa y deportiva. Además de un largo paseo bajo árboles por la margen derecha del Sil, en esta zona se cuenta con una parte para parrillas y mesas, y otra para instalaciones deportivas. Se trata de un área de unas 12 hectáreas, en las que se sitúan el pabellón polideportivo, las piscinas municipales, un campo de fútbol, cancha de tenis, un parque infantil y hasta un albergue.

Restos arqueológicos

En Valdegodos hay restos de un petroglifo de la Edad de Bronce que se encuentra en un terreno dedicado al viñedo y que todavía puede verse, y hay evidencias de la presencia romana en muchos puntos del municipio, por el que pasaba la Vía XVIII. Los romanos dejaron restos de explotaciones auríferas en Valdegodos y Córgomo, y también algún puente de interés, que formaban parte, según se supone, de la vía de comunicación que unía Braga y Astorga. En Valencia del Sil hay indicios de un antiguo asentamiento de origen castrejo. En Vilamartín, sobre el río Leira, se alza uno de los puentes cuyo origen se cree romano, de un solo arco de medio punto, realizado en piedra y pizarra.

Rutas turísticas pendientes de señalizar

Fraga de Busdei
Se encuentra en el alto de Busdei desviándonos por una pista a mano derecha. Es una de las rutas con gran belleza en época de lluvia por su cascada.

Vilamartín – Castro de Valencia – Vilamartín
Se trata de una ruta que se inicia en Vilamartín, y sigue luego por la pasarela de Penouta, hasta llegar a la localidad de Arnado. Allí se toma el antiguo camino de Correxais, hacia el castro de Valencia del Sil. Por el camino, podrá verse el valle del Sil en todo su esplendor.
Longitud: 12 Km.
Dificultad: baja

Ruta de los Pazos
La salida puede realizarse desde Vilamartín, o de cualquiera de las localidades del recorrido. Se trata de un recorrido para ver varios de los pazos ya mencionados. La ruta puede comenzar en San Miguel de Outeiro, para luego llegar a Vilamartín, pasar a Penouta por la pasarela, y seguir hasta Arnado. Luego se sigue por Arcos, A Portela y O Mazo, desde donde se regresa a Vilamartín.
Longitud: 13 Km.
Dificultad: baja

Ruta singular
Es la ruta más larga y difícil, que lleva de Vilamartín al Alto de Montouto y regresa a Vilamartín. Desde la salida, se encamina hacia Cernego y luego se toma el desvío a Robledo para, después, seguir al Alto del Montouto, situado a 1.540 metros de altitud y límite entre las provincias de Ourense, Lugo y León. Se regresa durante un trecho por el mismo camino, y se sigue hacia el Prado de Abedul, para luego volver hacia Robledo, pero tomando un desvío a la izquierda, para pasar por la localidad de San Vicente, y seguir de nuevo por Cernego, hasta Vilamartín.

Ferias y fiestas

Ruta de las Covas de Vilamartín
Se trata de una importante cita en la que se mezcla la promoción de los excelentes vinos de la zona, con la gastronomía que se sirve para acompañar los caldos y la recuperación de la tradición histórica de las “covas”, cuevas naturales en las que siempre se elaboró el vino en Vilamartín, y que hoy en día siguen conservadas por sus propietarios. La Ruta se celebra, desde hace años, el primer sábado de agosto, y por un precio muy asequible, los participantes pueden acudir a todas las cuevas abiertas al público, probar sus vinos y sus pinchos. En el municipio de Vilamartín hay en torno a 400 cuevas y la ruta, es posible gracias a la participación de los propios vecinos y propietarios de las cuevas.

Feria popular
La feria tiene lugar el 24 de cada mes, y en ella se instalan los puestos de comerciantes y los de degustación de pulpo.

Fiestas patronales
Cada una de las parroquias del Ayuntamiento de Vilamartín celebra a su patrón. Las fiestas más importantes del municipio son las de San Jorge, que tiene lugar en torno al 23 de abril en la capital del ayuntamiento. En esta localidad también se venera a Santa Magdalena el 22 de julio, y a Santa Lucía el 13 de diciembre. También son importantes las fiestas en Valdegodos, en honor a la Virgen de los Milagros, el 8 de septiembre. En Córgomo se celebran las fiestas el 29 de julio, en honor a Santa Marta, en Arcos el 10 de agosto, San Lorenzo, y en Arnado el 24 de junio, San Juan. En Portela tienen fiestas del 15 de agosto, en honor a San Julián, y en Valencia del Sil se festeja a San Bernabé el 11 de junio.

Fuente: Información Turística O Barco
Fotos: Ramón Dominguez

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Comentarios

2 comentarios para “Villamartín de Valdeorras, Ourense”

  1. Es un pueblo bonito, con muchos sitios que ver, la zona del Bañadoiro,festa das covas, senderismo, cuevas,futbol sala,pazos,compljo paladium.etc.Merece la pena visitarlo

    Por manlofe | 30 Octubre 2011, 21:34  Vota: Add rating 0  Subtract rating 0  
  2. Brina

    Desde el Paladium hay unas vistas impresionantes.

    Por Brina | 1 Noviembre 2011, 18:42  Vota: Add rating 0  Subtract rating 0  

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