Navarra

Actos de San Fermin

Los Sanfermines son las fiestas en honor a San Fermín que se celebran cada año en Pamplona del 6 al 14 de julio. Comienzan a las doce del mediodía con el “Chupinazo” y terminan a las doce de la noche del día 14 con el “Pobre de Mí”. Entre medio 204 horas de fiesta, en las que no falta la música, el baile, procesiones, gigantes, corridas de toros, y entre un largo etcétera, los mundialmente famosos encierros.

Los orígenes de la fiesta se remontan a la edad media. Antiguamente se celebraban en septiembre, pero cansados de las inclemencias meteorológicas, los pamploneses decidieron pasar la fiesta a julio en 1591, haciéndola coincidir con una feria de ganado (que aún se lleva a cabo) y con las corridas de toros.

Desde entonces se ha celebrado la festividad del co-patrón de Navarra (a pesar de lo que la gente suele creer, no es patrón de Pamplona, ya que el patrón de la ciudad es San Saturnino), con mayor o menor bullicio, pero fue Ernest Hemingway con su novela “Fiesta” el que dio la fama internacional de la que goza hoy en día, y el que generó el efecto llamada que hace que durante estos días, una ciudad que roza los 200.000 habitantes sea visitada por cerca de 1 millón de personas.

San Fermín según la tradición, fue el hijo de Firminus, un regidor romano de la ciudad de Pompaelo (antiguo nombre de Pamplona), que se convirtió al cristianismo, fue obispo en Pamplona, y murió decapitado mártir en Amiens.

Fue en el siglo XVI con la llegada de unas reliquias, provenientes del país galo, cuando creció el fervor entre los habitantes de la ciudad.

La figura que contemplamos hoy en día, busto gótico del siglo XV, fue cubierta en plata por estas fechas. Posteriormente se añadió la peana y se creó el óvalo del pecho donde almacena las reliquias. Es en el siglo XVII, cuando a cargo del Ayuntamiento, se le construye la actual capilla, en la que reside todo el año y que únicamente abandona el día de su patronazgo para recorrer las calles en solemne procesión. Para tal ocasión, se le coloca un manto de terciopelo rojo bordado en oro y una mitra y un báculo creados en China, de rica filigrana con motivos animales. Dos cadenas y una cruz de esmeraldas donadas por indianos, terminan de decorar la imagen del santo.

Consejos: Vístase de pantalon blanco y rojo e involúcrese en la fiesta, es la mejor forma de conocerla y disfrutarla.

Chupinazo

El lanzamiento del cohete que cada 6 de julio a las 12 del mediodía anuncia el comienzo de las fiestas de San Fermín, se convierte en el pistoletazo de salida para las 204 horas de fiesta en las que se sumerge la ciudad.

Una persona elegida por el alcalde (generalmente miembro de la Corporación), que instantes antes ha gritado a todos los presentes: “Pamploneses, pamplonesas, ¡Viva San Fermín! ¡Gora San Fermín!”, y tras el redoble de los timbales, prende el primero de los 30 cohetes que se lanzan desde el balcón del segundo piso de la Casa Consistorial, justo entre las banderas. Una vez se oye la explosión de la pólvora, las miles de personas que abarrotan la plaza, las calles que la rodean y la Plaza del Castillo, estallan en alegría. La fiesta ha comenzado.

Los jóvenes que abarrotan la plaza, se colocan los pañuelos al cuello (hasta ese momento no se lleva). Llevan horas coreando “¡San Fermín, San Fermín!” entre otras cosas, y descorchando miles de botellas de champán. Previamente muchos de ellos han almorzado en cuadrillas en los bares, sociedades o incluso en mesas colocadas en la calle. Continuar leyendo el artículo

Encierro

El encierro es sin duda el acto más conocido de los Sanfermines. A pesar de que no es exclusivo de Pamplona, puesto que se llevan a cabo en muchas poblaciones navarras y españolas, sí que es el de mayor trascendencia a nivel nacional e internacional. Su retransmisión televisada a todo el mundo ha aumentado su leyenda y también ha generado un efecto llamada para corredores y curiosos de todos los lugares.

Este acto surgió por la necesidad que había en la edad media de llevar los toros desde las afueras de la ciudad hasta la plaza de toros, que se levantaba cada año de forma provisional en la Plaza del Castillo. Desde entonces y de forma ininterrumpida, se ha llevado a cabo este encierro por las calles Pamplonesas. Habría que esperar hasta el siglo XIX para encontrar los primeros corredores delante de los toros, puesto que estaba prohibido hacerlo, y es en 1856 cuando recibe el actual nombre, puesto que antes se denominaba “entrada”.

No es hasta 1776 cuando se construye un primer vallado que delimite el recorrido, hasta entonces simplemente se ponían palos y telas en las bocacalles. Desde 1940 hay una segunda línea de tablones. El vallado es de madera de abeto, y está compuesto por 1.800 tablones, 590 postes Continuar leyendo el artículo

Gigantes

Muchas poblaciones de todas las partes del mundo tienen gigantes, por lo que en Pamplona se sigue una tradición ampliamente extendida. Aunque sus orígenes en la ciudad están ya documentados en 1600, se sabe que la tradición venía de antes. Las actuales figuras son de 1860 y representan a los cuatro continentes, Europa, Asia, África y América. No es que su constructor, Tadeo Amorena, desconociese la existencia de Oceanía, si no que el origen de estas figuras es religioso, y su construcción hace alusión a los continentes con herencia cristiana en época renacentista, cuando este continente no había sido aún descubierto.

La Comparsa de Gigantes y Cabezudos está compuesta por 25 figuras de cartón piedra y armazón de madera. Son ocho gigantes de casi 4 metros de altura y cerca de 60 kilos cada uno que representan a reyes de cuatro razas (que corresponden con los continentes ya citados), y que son porteados y bailados por personas que los dirigen al son de gaitas y tamboril. Delante de este regio cortejo van cinco cabezudos, personajes de gran cabeza que se pasean y dan la mano a los niños y que se llaman el “Alcalde”, el “Concejal”, la “Abuela”, el “Japonés” y la “Japonesa”. También les acompañan seis kilikis, que tienen la cabeza algo más pequeña que los cabezudos, llevan tricornio, y una verga de espuma con la que golpean a niños y mayores. Se llaman “Caravinagre”, “Patata”, “Berrugas”, “Coletas”, “Barbas” y “Napoleón”. Por último, entre todos ellos encontramos seis zaldikos, que son unos caballitos que al igual que los kilikis, golpean con sus vergas de espuma a la gente. Continuar leyendo el artículo.

Corrida de Toros

Del 7 al 14 de julio, se lidian en la Plaza los toros bravos que han corrido el encierro esa mañana. El día 6 se realiza una corrida de rejones, y el día 5 hay una novillada. Todos estos actos taurinos están englobados dentro de la Feria de San Fermín.

No es un acto exclusivo de España, ya que hay corridas en Portugal, sur de Francia y varios países hispanoamericanos como México, Colombia, Perú, Ecuador, etc. Su origen se remonta a tiempos inmemorables. Se tienen datos de que ya en la edad media en Pamplona, se consideraban las corridas como algo muy antiguo. Es en el siglo XVIII cuando empieza a tomar la forma que hoy conocemos, se torea a pie, y lo hacen gentes de todas las clases sociales.

Durante los Sanfermines se realizan además otros actos con reses por la mañana, como recortadores, colocación de anillas, etc. Continuar leyendo el artículo

Peñas

Las peñas son unas asociaciones en las que sus miembros, allegados y foráneos, se reúnen para comer, beber y disfrutar de la fiesta en locales preparados para tal fin (también se reúnen el resto del año).
Además amenizan como nadie las corridas desde el tendido de sol. Son muy famosas sus más que contundentes meriendas, a base de platos típicos, que a veces preparan in situ. Cada peña tiene su charanga, y te las puedes encontrar por cualquier rincón del Casco Antiguo a lo largo del día y de la noche amenizando la jornada.

Hay 16 peñas englobadas en la Federación de Peñas de Pamplona, que son: “San Fermín”, “Los del Bronce”, “El Bullicio Pamplonés”, “Donibane”, “Aldapa”, “Alegría de Iruña”, “Anaitasuna”, “Armonía Txantreana”, “Irrintzi”, “La Jarana”, “Muthiko Alaiak”, “Oberena”, “Rotxapea”, “Sanducelai”, “El charco”, “Mutilzarra” y “La Única”, siendo la más antigua de ellas esta última, cuyos orígenes se remontan a principios del siglo XX.

Fuegos

Todas las noches desde la Ciudadela, se dispara una colección de fuegos artificiales que pueden divisarse desde amplias zonas de la ciudad, particularmente el entorno de la Vuelta del Castillo. Representa el acto más concurrido de las fiestas y desde hace unos años, es un concurso internacional en el que participan pirotecnias de todo el mundo. Suelen durar en torno a los 20 minutos y finalizan con una ruidosa traca final.
Consejos: La explanada cercana a la estación de autobuses es donde mejor se ven.

Musica

La música es uno de los pilares de la fiesta. Durante los Sanfermines hay cabida para todos los estilos musicales, que suelen estar localizados en diferentes zonas. Por el contrario, la música de bares y charangas las podemos escuchar en cualquier parte y a cualquier hora.

Todas las mañanas, los actos del día comienzan a las 6:45 horas con las dianas a cargo de “La Pamplonesa”. Recorren diferentes calles de la ciudad, despertando a propios y extraños anunciando el nuevo día. También esta banda municipal es la encargada de amenizar las corridas de toros y acompañar a la corporación en la Procesión y la Octava e interpretar el “Vals de Astráin” con su famoso estribillo en el Riau-Riau.

A todas horas podemos escuchar a las charangas, que son unos grupos reducidos de músicos con instrumentos de viento y percusión, que animan por las calles. Las más conocidas son aquellas que pertenecen a las peñas y que tocan tanto por la vía pública como en la Plaza de Toros durante la corrida. El mejor ejemplo lo vemos en “la salida de las peñas” en torno a las nueve menos cuarto de la tarde, en la que todas las charangas salen por el callejón entonando animadas canciones, y se van alejando por las calles del Casco Antiguo sin parar de tocar.

Cada día hay dos grandes conciertos. El de la Plaza de los Fueros, con música rock y sesiones DJ; y el de la Plaza del Castillo, donde encontramos grupos más variados y populares, así como las actuaciones de los artistas más famosos. Todos los días hay además diferentes verbenas. Unas son en la Plaza de la Cruz y las jóvenes, en Antoniutti y el Paseo Sarasate.

También todos los días en el Bosquecillo, podemos escuchar las diferentes actuaciones de las casas regionales. Música de otras zonas de España, rodeado de casetas gastronómicas con la oferta culinaria de cada Comunidad Autónoma.

Bailes

En todo momento y en cualquier lugar, podremos ver gente bailando de forma más o menos acertada, pero si de verdad quiere ver danzas tradicionales tiene tres citas ineludibles:

El día 6 a la una y media de la tarde en la Plaza de los Fueros, tiene lugar una exhibición de bailes regionales, especialmente de la zona centro y norte de Navarra. Se trata de un acto folclórico con gran asistencia, en el que llevan a cabo diferentes bailes colectivos varias asociaciones y grupos de danzas.

Todos los días en la Plaza del Castillo, a las nueve de la noche, cientos de pamploneses bailan alrededor del quiosco, las canciones típicas de Navarra que unos gaiteros interpretan desde lo alto.

El día 14 en la Plaza Consistorial, hacia las 12 del mediodía, tiene lugar una exhibición de bailes por parte de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, donde podrá admirar la maravillosa destreza de sus porteadores. Acto seguido baila el grupo de dantzaris municipales. Es uno de los actos más bonitos de las fiestas.

La octava

El 14 de julio a las 10:45 horas, el Ayuntamiento en Cuerpo de Ciudad vuelve a salir en procesión para asistir a misa de la Octava, que se celebra en la capilla de San Fermín (Iglesia de San Lorenzo). La Corporación Municipal acude vestida en traje de gala y acompañada de Gigantes, la banda municipal, maceros, timbaleros y demás elementos del solemne cortejo.

Una vez finalizado el acto, la comitiva retorna a la Casa Consistorial y en la plaza los Gigantes y dantzaris llevan a cabo numerosos bailes. Este es uno de los momentos más bonitos de las fiestas, y un buen lugar donde observar las tradiciones de la ciudad.
Consejo: Ir con bastante antelación, suele estar muy concurrida.

Visperas

Las Vísperas, es una ceremonia religiosa cantada que tiene lugar en la capilla de San Fermín (iglesia de San Lorenzo) en honor del Santo. Tiene lugar la tarde del día 6 y constituyen el primer acto religioso de las fiestas.

A esta solemne función acude la Corporación Municipal vestida con traje de gala. Los hombres con frac, guantes y chistera, y las mujeres con un elegante traje inspirado en los atuendos tradicionales de los valles navarros. Además de los corporativos, cientos de pamploneses acuden a la misa solemne en la que interviene la Capilla de Música de la Catedral de Santa María la Real, acompañada de músicos de la Orquesta Santa Cecilia y de tiples de la Escolanía de Loyola.

Hasta hace unos años, a las Vísperas le precedía la celebración del Riau-Riau, acto de carácter popular en el que los mozos, al son del Vals de Astráin interpretado por la banda de música “La Pamplonesa”, trataban de dificultar la marcha de la Corporación hacia la iglesia de San Lorenzo. La acción de gente radical y violenta en los últimos años, provocó la suspensión del acto en el que también intervenían los clarineros, timbaleros, maceros, libreas, la guardia municipal de gala y la Comparsa de Gigantes Cabezudos.
Consejos: Ir con bastante antelación, suele estar muy concurrida.

Toro de fuego

El toro de fuego es un acto muy popular en los festejos españoles, en el que una persona lleva sobre sus hombros un armazón que imita a un toro y sobre él una serie de elementos pirotécnicos, que son encendidos de forma consecutiva mientras corre tras los niños y sus padres.

Se trata de un acto familiar que comienza a las 10 de la noche y su duración es breve. Antes realizaba el recorrido del encierro, pero recientemente, se ha modificado para evitar accidentes debido a la gran afluencia de gente. Sale de la Plaza de Santiago, en la trasera del Ayuntamiento, sube ahora hasta la Plaza del Castillo por la calle Chapitela y termina en las inmediaciones de la Plaza de Toros.
Consejos: Cuidado con el fuego, puede estropear la ropa sintética.

El Apartado

En la Plaza de Toros, todos los mediodías del 7 al 14 de julio, se procede a separar los toros y se asignan a los toreros que los van a lidiar esa tarde. En Pamplona, este acto tiene un carácter más social que taurino, por lo que además de aficionados a los toros, por allí desfilan personajes locales conocidos, visitantes famosos y ciudadanos especialmente arreglados (pero siempre de blanco y rojo), que aprovechan para degustar un fino andaluz, una copa de champán o un pincho de chistorra. Es preciso pagar entrada.
Consejos: Es un buen lugar para ver los toros de cerca.

Las tardes del 7 al 14 de julio, un vistoso cortejo recorre a pie el trayecto comprendido entre el Ayuntamiento y la Plaza de Toros antes de que empiece la corrida. Dos caballeros vestidos de negro, con capa y montados a caballo, encabezan el séquito. Tras ellos desfilan dos grupos de tres mulillas adornadas con cascabeles y banderolas, acompañados de 14 mulilleros. La banda municipal “La Pamplonesa”, cierra la comitiva interpretando diferentes pasodobles mientras recorren la calle Mercaderes, Chapitela y la Plaza del Castillo hasta la Plaza de Toros.

Encierrillo

Es un acto que no está en el programa oficial de las fiestas. Se trata del traslado de los toros y los cabestros la noche anterior a que corran el encierro, desde los corrales del gas, situados en el barrio de la Rochapea, hasta los corralillos de Santo Domingo, a escasos 440 metros.

No tiene horario fijo, aunque suele ser en torno a las 10 y media de la noche. No hay gente corriendo por el recorrido, solamente los toros y tras ellos, los pastores que evitan que se detengan en su camino. Se lleva a cabo en un ambiente de silencio y penumbra que nada tiene que ver con la algarabía en la que correrán en la mañana siguiente.

Para poder verlo es conveniente tener pases, aunque de no ser así, se puede ver en parte desde lo alto de las murallas por el lado que dan a la Rochapea, así como desde el talud que las mantiene.
Consejos: Es complicado encontrar un sitio desde el que poder verlo.

Barracaa

El recinto ferial, más conocido en Pamplona como “las barracas”, se encuentra en el parque de la Runa, en el barrio de la Rochapea, tocando a las murallas de la ciudad. La feria está compuesta por numerosas atracciones de diferentes tipos. Aunque algunas de ellas van cambiando cada año, siempre suelen estar presididas por una gran noria. También encontramos en el en recinto diferentes establecimientos hosteleros, con una típica propuesta gastronómica a base de asados, tapeo y paellas.

Consejos: Hay un ascensor en la calle Descalzos para bajar y subir. También hay un servicio de transporte público que conecta el centro con el recinto ferial. Sale de la calle Nueva y baja al Parque de la Runa. Del 7 al 14: de 11 a 14 horas y de 17 a 21 horas cada 25 minutos. El día 15 cuestan la mitad de precio.

Riau-Riau

El Riau Riau surgió en 1914, cuando un carlista promueve la idea de bloquear la marcha de la Corporación a Vísperas.

Fue un acto de carácter popular en el que los mozos, al son del Vals de Astráin (de cuyo estribillo recibe precisamente el nombre de Riau-Riau), interpretado por la banda de música “La Pamplonesa”, trataban de dificultar la marcha de la Corporación hacia la iglesia de San Lorenzo para asistir a misa. La acción en los últimos años de incontrolados y de violentos, provocó la suspensión del acto en el que también intervenían clarineros, timbaleros, maceros, libreas, la guardia municipal de gala y la Comparsa de Gigantes Cabezudos.

En sus primeras décadas, la duración del Riau-Riau era de una hora. Con el paso de los años la marcha fue haciéndose cada vez más lenta, llegando al record en 1980, con una duración de 5 horas y 25 minutos, y habiendo interpretado el vals 170 veces. Grupos radicales violentos provocaron su suspensión en 1991 (pese a un intento de recuperación en 1996). Desde hace pocos años, una asociación de jubilados ha trabajado por su recuperación, llegando a asistir nuevamente “La Pamplonesa”, pero no la Corporación.
Consejos: No es un acto oficial, así que no está sujeto a horario fijo.

El struendo

Este acto está fuera de programa oficial pero es ya una tradición. Se celebra a las 12 de la noche, un día sin determinar. En él decenas de personas armadas con tambores, bombos, silbatos y cualquier otro objeto que haga ruido, acompañan con sus golpes los compases de una canción que se repite sin parar. Comienza en la trasera del Ayuntamiento y recorre algunas calles cercanas muy despacio.

Para participar en él sólo es preciso acudir, si lo desea con algún instrumento, y estar preparado para aguantar el ensordecedor ruido.

Otros actos

Además de los actos ya mencionados, durante las fiestas tienen lugar otros que están dentro del programa oficial, como las actividades infantiles, pasacalles, exhibiciones de deporte rural, la ofrenda de flores de los niños al santo, el día del mayor (con misa incluida), o la celebración del hermanamiento de Pamplona con las ciudades de Bayona (Francia), Yamaguchi (Japón), Paderborn (Alemania), y Pamplona (Colombia).

Pobre de mi

La media noche del 14 de julio es el momento que anuncia el final de las fiestas. Mientras los miles de asistentes en la Plaza Consistorial entonan el “Pobre de mí”, y se desanudan los pañuelos donde 204 horas antes se los anudaban, cantan apenados la despedida bajo la luz de las velas. En el mismo balcón donde se lanzaba el chupinazo 8 días antes, el acalde de la ciudad anuncia el final de los Sanfermines.

Este momento es aprovechado por la gente para volver a cantar el repertorio sanferminero y entonar el “Ya falta menos”, al tiempo que se lanza una traca de fuegos artificiales desde la Plaza de los Burgos.

A pesar de ser el último acto oficial de los Sanfermines, en la calle sigue la fiesta hasta altas horas de la madrugada. Después del Pobre de Mí, cientos de Pamploneses se acercan a la iglesia de San Lorenzo y depositan velas y los pañuelos al rededor de la capilla de San Fermín.

Minutos después de la media noche en la Plaza del Consejo, un hombre llamado “el Guti”, se sube a la fuente y dirige a cientos de personas, que cantan varias jotas y otras canciones típicas navarras. Un acto no oficial que cada año gana más participantes.
Consejos: Asistir con una vela y recordar que a las 24:00 se debe quitar el pañuelo.

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Comentarios

3 comentarios para “Actos de San Fermin”

  1. Información Bitacoras.com…

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    Por Bitacoras.com | 4 Julio 2012, 15:54  Vota: Add rating 0  Subtract rating 0  
  2. Nos vemos ahi como cada año.., VIVA SAN FERMIN..

    Por Leire | 5 Julio 2012, 13:57  Vota: Add rating 0  Subtract rating 0  
  3. Una de las mejores fiestas de España, si señor, este año va ser mejor si se puede jaja

    Aunque esta la cosa este año para ir, cae a fin de semana.., yo espero poder escaparme el martes hasta el jueves-viernes.
    Saludos

    Por Jaime Santos | 5 Julio 2012, 13:59  Vota: Add rating 0  Subtract rating 0  

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